InicioNoticiasNacionalesEl Problema del Desempleo en España

El Problema del Desempleo en España

Relacionados

Menos Seguro y más Caro; el Alquiler de Viviendas

A pesar de los esfuerzos y cambios normativos adoptados...

Luchas de Poder en España

La partida de ajedrez, que simboliza las luchas de...

La Política Agraria de la Unión Europea

Con el fin de apoyar a los agricultores y...

La Sequía, una Vieja Conocida del Ser Humano

La sequía, un fenómeno natural que se caracteriza por...

INSUKLAN; La Fuerza de la Ilusión y la Juventud.

https://youtu.be/XNfX01omLmY Con la fuerza de la ilusión y de la...
Publicidadspot_img

El Problema del Desempleo en España

España tiene una tasa de paro persistentemente alta, superior a la media de la Unión Europea. A fecha de diciembre de 2023, la tasa de desempleo en España se situaba en el 12,6%, lo que equivale a más de 3 millones de personas desempleadas.

Los índices de paro laboral en España han variado a lo largo de los años, sufriendo diferentes variaciones derivadas de las consecuencias económicas del momento, de tal forma que en los años 70 la tasa de paro en España estaba situada en torno al 4% de la población en edad de trabajar, llegando en 1985 al 22% con motivo de la crisis económica del momento, iniciando un constante descenso que llegó a situar en 2007 el índice de población parada laboralmente en el 8%.

Con la profunda crisis ocurrida en el periodo 2008-2010, el índice de paro en España llegó a alcanzar el 26%, convirtiéndose en el más alto alcanzado hasta el momento. A partir de 2011 la tasa de paro en España inició una lenta desescalada, que en los últimos años ha sido imposible bajar del 10%, afectando duramente a los jóvenes con una tasa que supera el 20% y a los mayores de 50 años principalmente.

Sin embargo, esto no es un hecho puntual o temporal debido a causas concretas o determinadas, el alto índice de paro en España es un problema estructural que se viene produciendo en los últimos años, llegando a superar los 6 millones de ciudadanos en esta situación en 2012, estando situada actualmente en el 16% con más de dos millones y medios de parados, y afectando principalmente a las comunidades de Andalucía, Extremadura y Canarias.

En una economía de mercado caracterizada por el elevado peso del sector servicios, una baja productividad en algunos sectores, y con una legislación que dificulta la flexibilidad interna de las empresas y su adaptación a los cambios económicos, con desajustes ente las habilidades de los trabajadores y las demandas del mercado laboral, los efectos de las ultimas crisis económicas han tenido un efecto devastador en el mercado laboral español.

El gran número de empresas existentes en España, muchas de ellas micro pymes, con menos de 10 empleados, la gran orientación hacia el sector servicios, relacionado principalmente con la importante representación de las actividades turísticas en el PIB del país, y la falta de un tejido productivo industrial importante, unido a la estacionalidad del sector turístico y la falta de profesionales altamente cualificados en determinados sectores productivos, constituyen los problemas principales que lastran el mercado laboral español.

Sectores como la construcción o la Hostelería son poco resistentes a las variaciones en las situaciones económicas y a la destrucción de empleo, ya que, al ser sectores formados por un gran número de empresas de pequeño tamaño, generan insuficientes beneficios para favorecer la reinversión y la generación de riqueza y empleo, siendo empresas cuyas jornadas laborales desincentivan al trabajador y merman además la productividad.

Si a además valoramos la existencia de un mercado laboral sumergido, con gran cantidad de profesionales que a pesar de estar trabajando no figuran en las estadísticas, al hacerlo fuera del sistema legal y cuyas actividades llegan a representar el 18% del PIB.

Así y a pesar, de que en la actualidad la temporalidad se encuentra bajo mínimos, el incremento del empleo en el sector industrial, la tasa de paro en España es el doble de la media europea, superando a países como Grecia, Francia o Portugal.

El paro en España

La situación de desempleo puede generar graves problemas en las personas, llegando a producir situaciones de exclusión social, marginalización y pobreza. Asimismo, el paro afecta la salud mental al generar perdida de la autoestima, estrés, ansiedad e incluso depresión.

La falta de apoyo económico y la precariedad laboral podrían contribuir al aislamiento social y la desmoralización, produciendo el deterioro del bienestar social y la aparición de desigualdades sociales, afectando estas últimas a grupos como los jóvenes, mujeres, personas con discapacidad e inmigrantes debido a las grandes tasas de paro que les afectan.

De igual forma, la situación de desempleo produce la reducción del consumo derivada de la disminución de los ingresos de los desempleados lo que a su vez repercute negativamente sobre el consumo privado y, por lo tanto, afecta al crecimiento económico. De igual forma aumenta la presión sobre los servicios sociales, ya que al aumentar los índices de pobreza y la necesidad de asistencia social genera una mayor carga para los servicios públicos.

La realización de reformas sobre la normativa que regula el mercado laboral, siempre ha sido una de las primeras medidas adoptadas por los últimos gobiernos en busca de producir efectos que contribuyeran a la reducción del paro en España. En este contexto se han realizado reformas destinadas a lograr la flexibilización de los contratos de trabajo y la reducción de las cargas administrativas para las empresas.

De igual forma se han incrementado la implementación de los programas de formación para mejorar las habilidades de los trabajadores y se han mejorado las condiciones para la creación de nuevas empresas y autónomos, favoreciendo el emprendimiento.

El desempleo en España

Sin embargo, el paro sigue siendo un problema importante en España, por ello es necesarios que se tomen medidas adicionales que permitan mejorar la educación y la formación para adaptar las habilidades de los trabajadores a las necesidades del mercado laboral, fomentar la creación de empleo de calidad, estables y bien remunerados, mediante la creación de empresas exitosas en mercados industriales, científicos y tecnológicos, así como tomar medidas para reducir la desigualdad y garantizar que todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades de acceder a un empleo.

Medidas fiscales orientadas a la creación de empleo como la reducción de impuestos asociadas a la creación de empleo, bonificaciones por la creación de empleos de larga duración, programas de empleo joven, exenciones fiscales asociadas a la formación de los trabajadores, o ayudas a la contratación de personas con discapacidad o parados de larga duración, pueden ser también medidas eficaces para fomentar la creación de empleo.

Asimismo es necesario tomar medidas orientadas a la reducción de las cargas administrativas para la contratación de trabajadores, adaptar la jornada laboral a las necesidades de los trabajadores y las empresas, favoreciendo la conciliación familiar, e implementar becas y cursos de formación para mejorar las habilidades de los trabajadores y motivar o diversificar su orientación profesional, así como diseñar e implementar agencias y procedimientos de colocación eficaces y realmente funcionales, mediante agencias locales de desarrollo del empleo que a su vez puedan servir como incubadoras de empresas y ofrezcan programas de financiación para emprendedores y autónomos.

La lucha contra el paro es un desafío complejo que requiere un esfuerzo conjunto del gobierno, las empresas y los agentes sociales, y para lo cual es necesario y fundamental promover un entorno económico favorable a la inversión y la creación de empresas. La colaboración entre el sector público, privado y social es clave para el desarrollo de estrategias integrales que fomenten el empleo de calidad y la inclusión social.

Además de lo anterior, es realmente necesario acabar con la economía sumergida y con las actividades laborales realizadas fuera del sistema, para ello es necesario buscar fórmulas que impidan la creación de puestos de trabajos precarios, evitando que la necesidad de ingresos podría empuje a los desempleados a aceptar trabajos con bajos salarios o jornadas excesiva, sin contrato y carentes de cualquier tipo de protección oficial. Asimismo, es importante motivar mediante algún tipo de medidas la búsqueda efectiva de empleo.

Suscríbete

- Desde 1€ el primer mes, y 2€ los siguientes, o desde 13,5 € el primer año.

- Accede a todos nuestros contenidos premium.

- Disfruta de la lectura con nosotros y Cancela cuando quieras

Novedades

Publicidadspot_img
Publicidadspot_img
Publicidadspot_img