En 2022 un estudio confirmó la presencia de microplásticos en el flujo sanguíneo de más de veinte donantes de sangre.
Como microplasticos se denominan aquellos fragmentos de platicos de inferior tamaño a los cinco milímetros, los cuales además suelen contener aditivos peligrosos para la salud, provienen de la industria bien por que se utilizan en productos de limpieza, pinturas y otras sustancias, bien por ser el resultado de la degradación de plásticos más grandes, como las bolsas, las botellas u otros envases de plástico.
Los microplásticos se clasifican en dos grupos según como se producen, así los los microplásticos primarios son partículas de plástico que ya se fabrican con un tamaño inferior a 5 milímetros y son utilizados en gran una variedad de productos, como cosméticos, productos de cuidado personal, pinturas, barnices y productos de limpieza, mientras que los los microplásticos secundarios son partículas de plástico que se producen a partir de la degradación de objetos de plástico más grandes, con motivo de la degradación sufrida por la acción de la luz solar, el agua, el viento y los organismos marinos.
Los microplásticos primarios se liberan al medio ambiente a través de la producción, el uso y la eliminación de los productos que los contienen, como por ejemplo, los microesferas de polietileno se utilizan en algunos productos cosméticos como exfoliantes faciales y pastas de dientes, las cuales llegan al agua cuando se enjuagan los productos. Los microplásticos secundarios se liberan al medio ambiente a través de la degradación de objetos de plástico más grandes, y suelen ser arrastrados por el viento o las corrientes marinas hasta los océanos, donde se convierten en microplásticos.
La existencia de microplásticos en el mar, ocasiona que este sea comido por muchas especies marinas y a través de ellas trasladadas a la cadena alimenticia, estando presente pues en toda la cadena a través de sus depredadores correspondientes, hasta llegar a nosotros, de la misma forma.
Por ello, el tratamiento de los microplásticos se ha convertido en un tema de máxima preocupación, ya que la ONU ha confirmado la presencia de estos elementos en más de 25 especies de peces, e incluso en la miel, la sal, o la cerveza.
Con el fin de buscar una forma de limpiar el agua de estos elementos, un grupo de investigadores indonesios del Institut Teknologi Sepuluh Nopember presentó en la Acoustical Society of America, un prototipo capaz de concentrar los microplásticos presentes en una corriente de agua, mediante ultrasonidos, los cuales empujan los microplásticos hacia el centro de una tubería, en la cual posteriormente pudieran ser recogidos.
El prototipo inicial sería capaz de limpiar más del 50% de los microplásticos contenidos en en un torrente con un caudal de hasta 150 litros por hora.
El ultrasonido es una forma de energía acústica que se encuentra por encima del rango audible del oído humano, que se produce mediante la vibración de un material, como un cristal piezoeléctrico. Cuando se aplica ultrasonido a un líquido, las vibraciones provocan la formación de burbujas de aire, estas burbujas crecen y colapsan rápidamente, produciendo ondas de choque que pueden romper las moléculas de agua.
En el caso de los microplásticos, las ondas de choque producidas por el ultrasonido pueden romper las partículas de plástico en trozos más pequeños. Estos trozos más pequeños pueden luego ser filtrados o separados del agua. Actualmente, hay varias formas de aplicar ultrasonido para eliminar los microplásticos del agua.
Una forma es utilizar un dispositivo que genera ultrasonido a través de una boquilla, de manera que el agua contaminada se hace pasar a través de la boquilla, y las ondas de choque producidas por el ultrasonido rompen las partículas de plástico. Otra forma de aplicar ultrasonido es utilizar un dispositivo que genera ultrasonido en un tanque de agua. El agua contaminada se hace pasar a través del tanque, y las ondas de choque producidas por el ultrasonido rompen las partículas de plástico.
La eficiencia de la técnica de ultrasonido para eliminar los microplásticos depende de varios factores, como el tamaño de las partículas de plástico, la frecuencia del ultrasonido y la potencia del dispositivo. En general, se ha demostrado que la técnica es eficaz para eliminar partículas de plástico de hasta 50 micras de diámetro.
La técnica de ultrasonido tiene varias ventajas sobre otras técnicas de eliminación de microplásticos, así en primer lugar, es una técnica no tóxica que no produce productos químicos contaminantes y en segundo lugar, es una técnica eficiente que puede eliminar una gran cantidad de microplásticos del agua. En tercer lugar, siendo una técnica relativamente barata y fácil de implementar.
La limpieza con ultrasonidos pretende evitar que su impacto tenga mayores consecuencias, siendo los mares, el destino de hasta 12 millones de toneladas de microplásticos al año, donde han causado daños verificados en tortugas, aves y otras especies marinas.
Aunque todavía es una tecnología por investigar, promete aportar una forma eficaz de minimizar los daños producidos por la presencia de estos microplásticos en el agua, sin embargo, para tratar el agua marina, habrá que ver, la repercusión de esta tecnología en la fauna, y si la hubiera, la forma de contrarrestarla, si fuera posible.
En cualquier caso, debemos ser conscientes de la importancia que supone el reducir el consumo de plásticos en el día a día, minorizando su uso, así como en retornar en las industrias a la utilización de materiales reciclables o fácilmente biodegradables, tales como la madera, el papel, las resinas naturales o el corcho, la piel y las telas de fibras naturales, con el fin de evitar el incremento y continuar con la proliferación de microplásticos en los ecosistemas naturales, y evitar la gran afección negativa que causa en todo tipo de especies animales, tanto en cuanto no dispongamos de materiales sustitutivos al plástico totalmente biodegradables.
En cualquier caso, filtrar el mar es mucho filtrar….
En otro orden de cosas, pero siguiendo con los ultrasonidos, en la universidad politécnica de valencia, un grupo de investigadores, también están utilizando esta tecnología con el fin de filtrar el agua de las plantas de tratamiento de aguas residuales, consiguiendo eliminar hasta un 40% de los microplasticos existentes en estas aguas.






