La historia del Pádel se inicia en 1969, Enrique Corcuera, en una finca de su propiedad, en Acapulco, México, adapto una parcela de terreno de 20×10 metros, colocando paredes en los laterales y los fondos, inicialmente para evitar la entrada de la vegetación, en la cual practicaban, el en ese entonces llamado Paddle-Tenis, un deporte social.
En 1974, un amigo de Enrique invitó a Alfonso de Hohenlohe, el cual se interesó por la practica de ese deporte recién creado, así construyó en España las dos primeras pistas, tras perfeccionar algunos detalles, en la ciudad de Marbella.
En poco tiempo esta nueva modalidad deportiva atrajo a figuras destacadas del Tenis, ayudando a la expansión de esta nueva modalidad deportiva, surgiendo los primeros torneos en la Costa del Sol, fomentando la construcción de nuevas instalaciones y la aparición de diversos Clubes.
Andalucía, Galicia, Barcelona, Madrid son algunas de las ciudades por las cuales se expande el Pádel por la península Ibérica.
En la década de 1980, el pádel se había extendido a otros países de Europa, llegando a Argentina mediados de la década donde tuvo la primera y gran explosión. En 1990 se había convertido en un deporte global, llegando a ser el 2º deporte más practicado en Argentina, sólo por detrás del Futbol.
En 1991 es cuando se constituye en Madrid la Federación Internacional de Pádel, siendo un español el presidente, Julio Alegría Artiach, el cual se encargó de crear un circuito internacional y establecer un reglamento a nivel mundial, consolidándose en 1993 como modalidad deportiva. A partir de 213 al circuito profesión de pádel se le denomina World Padel Tour.
Las finales del primer campeonato mundial de pádel se disputaron en las instalaciones de La Cartuja, jugándose en una pista traída para tal evento desde Argentina, denominada “Palacio de Cristal”, al tener las paredes realizadas en es material, en el cual Argentina se convirtió en campeona en las dos modalidades disputadas, femenina y masculina, imponiéndose a España en ambas finales.
Con la llegada de las reglas internacionales definitivas, llegó la evolución definitiva de este deporte, homologándose sus instalaciones con suelos principalmente realizados en césped sintético o superficies de cemento, ubicadas principalmente en instalaciones exclusivas para su práctica.
Así en España en la década de los 90, y potenciado por la práctica de grandes personalidades de todos los sectores económicos, sociales y políticos, se incrementa la participación de las principales empresas españolas en el circuito nacional, invirtiendo grandes cantidades de dinero en los clubes, en los jugadores y en la organización de todo tipo de eventos deportivos relacionados con el Pádel.
La explosión comercial hizo que muchos jugadores argentinos, participaran en circuitos españoles, atraídos por la gran cantidad de campeonatos existentes, los jugosos premios, que permitieron incrementar la calidad de los jugadores españoles, hasta el punto de conseguir el campeonato mundial celebrado en Argentina en 1998.
Hoy en día se calcula en más de 20.000 el número de pistas de pádel en España, se estima que cuenta con más de 4 millones de jugadores en más de 100 países, donde se ha convertido en uno de los deportes más populares de mundo, entre personas de todas las edades y condición física.
El pádel se juega en una pista con paredes laterales y de fondo de 3 metros de altura, con una superficie de 20×10 metros, que se juega con una raqueta de madera o fibra de vidrio corta de cabeza pequeña y una pelota de goma cubierta de fieltro, entre dos equipos de dos jugadores cada uno, con el objetivo de golpear la pelota con la raqueta para que rebote en el lado del contrario, ganando el punto el equipo que más veces golpea la pelota en el lado del oponente.
El servicio (inicio del juego), se realiza desde el lado derecho de la pista, y el jugador debe golpear la pelota de forma que rebote en el cuadrado opuesto, pudiendo rebotar en el suelo, en las paredes laterales o en las del fondo, pero no más de una vez en la misma pared, ganando el punto cuando la bola toca suelo en campo contrario antes de que la pareja contraria pueda devolverla, se consigue set cuando una pareja gana 6 juegos con una diferencia de dos juegos sobre la pareja contrincante, ganando el equipo que más sets consiga.
Durante el partido, los jugadores no pueden tocar las paredes con su cuerpo o pala, y no pueden golpear la bola por encima de la red, ni golpear dos veces la pelota, u obstaculizar al oponente.
El pádel se está convirtiendo en los últimos años, en un deporte escolar y extraescolar, pues ayuda a los niños a desarrollar su coordinación, equilibrio y aumentar sus capacidades de reacción, así como a fomentar las relaciones sociales y el trabajo en equipo y cooperación.
Diferentes estudios han demostrado que el Pádel es una práctica deportiva muy beneficiosa para la salud, al ser un deporte social, de bajo impacto, divertido, emocionante, rápido y técnico con partidos muy reñidos.
La práctica del pádel de forma continuada incentiva el pensamiento positivo, relaja la mente y disminuye el estrés, mejora la agilidad mental y la concentración, propicia el establecimiento de objetivos y el cumplimiento de metas. A su vez, ayuda a mejorar la elasticidad, desarrolla los reflejos y la capacidad de reacción, la coordinación de movimientos, tonifica los músculos, y ayuda a reforzar el estado físico en general, a perder peso y a descansar mejor, aprovechando las horas de sueño, con un descanso de calidad.
El pádel es un deporte que pueden practicar tanto los niños a partir de los 8 años, como jóvenes, mayores y seniors, que ayuda a mejorar la función del sistema cardiaco en los más mayores y que fomenta valores como el compañerismo, la amistad, la rivalidad, el cumplimiento de los objetivos marcados e incrementa la motivación y el desarrollo físico motriz en los más jóvenes.






