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El Fenómeno del Niño Eleva las Temperaturas en el Planeta

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El Fenómeno del Niño Eleva las Temperaturas en el Planeta

La Niña y el Niño, son fenómenos atmosféricos familiares para los meteorólogos, así ambos fenómenos meteorológicos se producen principalmente por las variaciones de temperatura en el agua de la superficie del océano Pacífico central y oriental, teniendo un gran impacto en el clima de todo el mundo.

Cuando las aguas del océano pacifico se calientan en las latitudes tropicales más de lo normal, producen un aumento de las temperaturas, siendo estas más cálidas de lo normal, provocando cambios en la circulación y en las condiciones atmosféricas ocasionando inundaciones, sequias o lluvias intensas, afectando a la agricultura, la ganadería y la pesca en varias partes del mundo.

Este fenómeno conocido como el Niño se genera cada cierto número de años, el cual se conoce formalmente desde principios del siglo XX, sin embargo, su relación con las variaciones atmosféricas no se evidenció hasta finales de los años setenta.

A principios de la década de los setenta, William Quin categorizó eventos del Niño hacia atrás en la historia hasta los inicios del año 1500, reuniendo información sobre la temperatura del océano y las precipitaciones a partir de diversas fuentes, y evidencias históricas de inundaciones.

Inicialmente, los pescadores peruanos (lugar donde se estima la detección del fenómeno del Niño), denominaban “la corriente del Niño” a una corriente cálida que se desplaza de norte a sur a lo largo de la costa de Perú y Ecuador, de forma repetitiva todos los años alrededor del mes de diciembre.

Durante la primera mitad del siglo XX, Gilbert Walker realizó estudios relacionados con las variaciones del clima tropical, con el objetivo de predecir la variabilidad de las precipitaciones monzónicas en el Océano Indico. En sus mediciones advirtió que la presión atmosférica era más alta en Indonesia mientras se observaban presiones más bajas en la zona tropical del Océano Pacifico, variaciones estas que coincidían en el tiempo, y que se producían cada cierto número de años.

Durante los episodios de El Niño, el aire caliente y húmedo del Pacífico tropical central y oriental se desplaza hacia el oeste, hacia el Pacífico tropical occidental. Esto provoca un aumento de las precipitaciones en el Pacífico tropical occidental, y un descenso de las precipitaciones en el Pacífico tropical central y oriental. Durante los episodios de El Niño, es más probable que se formen y se intensifiquen los ciclones tropicales en el Pacífico oriental.

La formación del fenómeno de El Niño se debe a una combinación de factores, la oscilación del Sur, un patrón climático que se caracteriza por la fluctuación de la presión atmosférica en la zona central y oriental del Pacífico tropical, el debilitamiento de los vientos alisios, que son los que soplan desde el este hacia el Oeste en el Pacífico Tropical, y el aumento de la temperatura superficial, favorecen la aparición del fenómeno del Niño.

El Niño puede provocar grandes sequías en lugares como Australia, África Oriental y sur de Asia. Igualmente puede afectar con lluvias torrenciales e inundaciones en América del Sur, desde Ecuador a Chile, en África Oriental, Kenia, Somalia y Tanzania, y Asia meridional afectando la costa de India, Bangladesh y Sir Lanka.

Las consecuencias del fenómeno del niño

Los efectos del Niño tardan meses en notarse, produciendo un incremento de las temperaturas en verano, con olas de calor más intensas y prolongadas, e inviernos más fríos y secos.

La duración del fenómeno de El Niño suele ser de entre 9 y 12 meses, aunque en ocasiones se ha extendido en el tiempo, produciéndose episodios que han durado hasta 18 meses.

El fenómeno de El Niño tiene un impacto significativo en la población y la economía mundial, pudiendo provocar la pérdida de vidas humanas derivado de las inundaciones, deslizamientos de tierras y otros desastres que puede causar, y como consecuencia de estos desastres El Niño favorece el incremento de algunas enfermedades como el cólera, el dengue y la malaria.

Los efectos del Niño pueden generar un impacto directo o indirecto en la economía al poder producir daños en las infraestructuras, la pérdida de cultivos, afectando a la producción de alimentos y provocando el aumento de los precios. En países como Zimbawe, cuya economía depende mayoritariamente de la producción de maíz, los efectos de la sequía producidos por el Niño pueden ser terroríficos, mientras en regiones de América del Sur, los agricultores podrán obtener mejores cosechas de arroz, al incrementarse las lluvias.

Los efectos producidos por el Niños en el periodo 1982-83, se calcula que tuvo un coste superior a los 10.000 millones de dólares, dejando importantes sequias en países como Etiopia, Tanzania y Zimbawe, reduciendo las cosechas de maíz y cereales, y favoreciendo la aparición de enormes incendios en áreas de África del sur, Indonesia y Australia.

Mientras tanto, las precipitaciones en Ecuador fueron 30 veces superiores a lo normal, llegando a ser un 340% mayor en el norte de Perú, donde se produjeron incluso modificaciones del paisaje en determinadas zonas debido al aumento de los caudales de los ríos y la inundación de grandes regiones.

El último episodio del Niño ocurrió entre 2015 y 2016, convirtiendo el 2016 en el año más cálido registrado hasta ahora, contribuyó a incrementar la pérdida de bosques tropicales, la generación de incendios forestales y al incremento el deshielo polar, entre otros efectos.

A lo largo de ecuador, el océano está compuesto por tres capas, una superficial y cálida, una intermedia denominada “termoclina” y otra profunda y fría. La termoclina esta localizada a 200 metros de profundidad aproximadamente al oeste del Pacifico ecuatorial, pero a solo 50 metros en el este del mismo océano, y el desplazamiento que se genera de oeste a este por la termoclina generada por bruscas variaciones de los vientos alisios producen el aumento de la profundidad de la termoclina en el este del pacifico ecuatorial, evitando el ascenso del agua más profunda y fría, y fomentando el calentamiento del agua en las zonas del Colombia, Ecuador y Perú y generando las fluctuaciones en la temperatura superficial del mar, generando las alteraciones de los patrones climáticos conocidos por los fenómenos del Niño y su opuesto la Niña.

El fenómeno de El Niño es un evento natural que se produce de forma irregular, con una periodicidad media de entre dos y siete años. Sin embargo, el cambio climático está haciendo que los episodios de El Niño sean más frecuentes e intensos.

En el caso de España, El Niño puede tener un impacto importante en el clima y la meteorología. Durante El Niño, se pueden producir inviernos más cálidos y secos de lo normal, afectando negativamente a la agricultura y la ganadería, e incluso provocar un aumento de eventos meteorológicos extremos en algunas zonas, como tormentas e inundaciones, generalmente aumentando las precipitaciones en el norte y oeste del país, y un descenso en el sur y el este.

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