El agua y el carbono se consideran elementos fundamentales para la vida, y encontrar su presencia en el espacio es considerado como un primer paso en la búsqueda de vida en el universo.
El 24 de septiembre de 2023, la NASA anunció un descubrimiento de gran importancia para la ciencia: la presencia de agua y carbono en el polvo del asteroide Bennu. Estos elementos son esenciales para la vida, por lo que este hallazgo representa un paso importante en la búsqueda de vida extraterrestre.
Bennu es un asteroide de tipo C, que se caracteriza por su alto contenido de carbono. Se encuentra en el cinturón de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter.
La expedición a Bennu fue una misión espacial de la NASA que tuvo como objetivo recolectar muestras del asteroide Bennu. La sonda Osiris-Rex fue lanzada el 8 de septiembre de 2016 desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
Osiris-Rex es la primera misión de la NASA que recolecta una muestra de un asteroide, la cual a pesar de dejar la muestra en la tierra, no aterrizó, al retomar rumbo al asteroide Apophis, en una nueva misión.
Lanzada el 8 de Septiembre de 2016 con rumbo a un asteroide llamado Bennu, de medio kilometro de ancho en su ecuador, que pasa cerca de la tierra cada seis años aproximadamente, el cual se considera rico en carbono y es una reliquia de los primeros días de nuestro sistema solar, al cual llegó tras recorrer el espacio durante más de dos años, el 3 de diciembre de 2018. La Osiris-Rex después de dos años orbitando el asteroide recopilando datos y tras la realización de varias pruebas y ensayos, finalmente en Octubre de 2020, en una complicada maniobra realizó un contacto suave con la superficie de Bennu para recolectar las muestras, utilizando su brazo robótico para perforar la superficie del asteroide y recoger una muestra de polvo y rocas.
En Mayo de 2021 finalmente la nave emprendió el regreso a La Tierra con la misión de entregar la capsula con las muestras recogidas a la NASA.
Finalmente, La Osiris-Rex tras dos años de viaje, en su regreso a La Tierra, liberó el 24 de septiembre de 2023, una cápsula con las muestras recogidas en el asteroide Bennu, la cual aterrizó en el desierto de Utah, Estados Unidos, cuatro horas después de su liberación.

Las primeras muestras procesadas, incluyen las rocas y polvo que se encontraban en el exterior del cabezal del muestreador, así como pequeñas cantidades del interior, superando los 60 gramos el total de las primeras muestras recuperadas.
Todo el trabajo de análisis y procesamiento de las muestras se realizará en una caja de guantes especializada, bajo un flujo continuo de nitrógeno, para evitar la contaminación por contacto con la atmosfera terrestre.
Los científicos consideran que la Bennu se formó al mismo tiempo que nuestro planeta hace 4,5 millones de años, pudiendo contener información importante sobre su formación y la aparición de la vida en la Tierra. En los primeros análisis realizados de las primeras muestras de Bennu los científicos han confirmado la presencia de agua y carbono lo que indica la existencia de los elementos necesarios para la vida.
Estos fragmentos del asteroide Bennu podrían ayudar a revelar qué tipo de materiales se unieron para formar nuestro sistema solar, así como información valiosa sobre riesgos que representan los asteroides cercanos en curso de colisión con La Tierra.
La expedición a Bennu fue un éxito rotundo y representa un hito importante en la exploración espacial, la misión proporcionará a los científicos una valiosa información sobre los asteroides, que podrían ayudarnos a comprender mejor el origen y la evolución del Sistema Solar.
Osiris-Rex es la tercera misión que consigue recuperar material procedente de un asteroide y el primero de la NASA, tras las dos misiones exitosas realizadas por Japón en 2005 y 2018, en las que consiguió traer materiales de los asteroides ItoKawa y Ryugu, aunque ambas en menores cantidades a las obtenidas del asteroide Bennu.
Siguiendo el protocolo establecido, la NASA permitirá el uso de una cuarta parte de la muestra para fines científicos realizados por personal relacionado con la NASA, otra parte se entregará para facilitar su acceso a científicos de todo el mundo y una tercera parte será guardada para futuras investigaciones.
En los trabajos planificados por científicos de todo el mundo se encuentran infinidad de pruebas con el fin de comprobar la existencia de aminoácidos, proteínas, ácidos nucleicos, así como la composición de las propias rocas y polvos obtenidos, e incluso dataciones de los materiales para confirmar o desmentir las sospechas de los cientificos sobre el origen del asteroide y su coincidencia con la formación de La Tierra.
El descubrimiento de agua y carbono en el polvo del asteroide Bennu tiene implicaciones importantes para la ciencia y la exploración espacial, para la ciencia, este hallazgo confirma que los ingredientes básicos de la vida están presentes en el Sistema Solar, lo que significa que la vida podría haber surgido de manera independiente en otros cuerpos del Sistema Solar, como los asteroides y los cometas.
El agua es esencial para la vida tal como la conocemos, ya que es necesaria para las reacciones químicas que sostienen a los organismos vivos y el carbono es otro elemento esencial para la vida, al ser el componente principal de las moléculas orgánicas, que son los bloques de construcción de la vida.
Para la exploración espacial, este hallazgo abre nuevas posibilidades para la búsqueda de vida extraterrestre. Los científicos ahora pueden centrarse en explorar otros cuerpos del Sistema Solar que puedan albergar agua y carbono, como los asteroides de tipo C y los cometas.
La NASA ya ha anunciado planes para enviar misiones a otros asteroides de tipo C, como Ryugu y 16 Psyche, misiones que podrían ayudar a los científicos a comprender mejor cómo se formaron los asteroides y si podrían haber albergado vida en el pasado.
Los científicos aún tienen mucho trabajo por hacer para comprender mejor el significado del descubrimiento de agua y carbono en Bennu.
El descubrimiento de agua y carbono en Bennu es un hito importante en la búsqueda de vida extraterrestre. Este hallazgo abre nuevas posibilidades para la ciencia y la exploración espacial, y nos acerca un paso más a responder a la pregunta de si estamos solos en el universo.






