El origen de la boina se desconoce, aunque se han encontrado en restos arqueológicos de Dinamarca, Austria e Italia, que en algunos casos datan del siglo VIII a.C.
La Boina es un tocado que se caracteriza por su forma redonda y plana, de visera corta, normalmente hecha de algodón o poliéster, de color negro, marrón, azul marino o rojo.
En la Edad Media, la boina era común en Europa, usada tanto por hombres como mujeres, era un símbolo de estatus social, realizada principalmente de lana en aquella época, era un articulo muy versátil, fácil de mantener y lavar, calda que ofrecía una protección ante la lluvia y el frío.
En la Europa Continental la Boina era usada popularmente por parte de los soldados europeos como parte de su uniforme militar, en Inglaterra era usada por los campesinos y los artesanos, y en España era muy popular entre los vascos, convirtiéndose con el paso del tiempo en un elemento importante de la identidad vasca.
En España, en las esculturas que adorna las puertas del Hospital del Rey, las cuales datan del siglo XVI, se pueden ver a unos caminantes que cubren sus cabezas con boinas. El pintor Francisco de Goya, representaba sus personajes a menudo con boina en el XVIII.
A comienzos del siglo XIX, el uso de la boina estaba extendido entre los campesinos, donde portaban esta prenda para resguardar su cabeza del sol en verano y del frio en invierno.
Durante las guerras carlistas, la boina se convirtió en una enseña entendida como símbolo de tradición, llegando a conquistar el entorno urbano gracias a los bohemios y escritores de la época, los cuales la convirtieron en en icono de las artes.
La boina roja se convirtió en un símbolo, sobre todo entre 1872 y 1876, en la tercera guerra carlista, donde las tropas voluntarias carlistas, solían vestir boinas rojas para distinguirse de las tropas gubernamentales. La boina roja se convirtió en un símbolo de valentía y sacrificio, extendiéndose pronto a otros grupos carlistas, en su lucha por la monarquía tradicional y el orden social

Posteriormente con la llegada del régimen franquista en 1939, el uso de la boina quedo reducida al mundo rural, representando al sector primario donde fue mayoritariamente utilizada hasta la revolución agraria de 1980, con la entrada de la maquinaria agrícola y los elementos de producción en serie, fomentaron el abandono paulatino de la boina.
Sin embargo, la boina roja, se convirtió en símbolo franquista, asociado a los valores tradicionales españoles de la época, como la patria, la cultura y la religión, y emblema de la unidad nacional.
La boina consiguió traspasar las fronteras europeas extendiéndose su uso en muchos países al otro lado del atlántico, sobre todo en América Latina, siendo uno de sus mayores exponentes Ernesto Cuevara, quien siempre la portaba en su cabeza.
En los últimos 20 años se han realizado campañas por algunas firma para implantar su uso, logrando cierto éxito entre los jóvenes, aunque aún no ha conseguido ganar los índices de popularidad que en día llegó a tener entre la población española.
En la actualidad la boina es usada por personas de todas las edades y clases sociales, siendo popular en Pais Vasco, Aragón y Asturias, donde se asocia a su diversidad cultural.
La Boina se ha convertido en un accesorio de moda, que se puede llevar con variedad de estilos de ropa, añadiendo un toque de personalidad a cualquier look. Cristian Dior fue uno de los primeros modistos en popularizar la boina en la década de los 40 con diseños sofisticados y elegantes. Coco Chanel e Ives Saint Laurent fueron modistos que utilizaron las boinas en sus diseños, con diseños atrevidos y vanguardistas, que ayudaron a popularizar esta prenda entre los jóvenes.






