Con tal de que tu no gobiernes, todo vale. Mucho se ha escrito de los pactos políticos ocurridos, en el último mes entre los diferentes partidos políticos españoles, para conseguir un modelo de gobernabilidad y evitar nuevas elecciones, abarcando muchas y diversas perspectivas y puntos de vistas, sin embargo, la pregunta principal que deberíamos plantearnos como ciudadanos, quizás sea… Todo vale?
Es decir, los españoles, unos mucho más que otros, en los últimos sesenta años (una vida) sufrimos una dictadura, una transición a la democracia, las pérdidas de vidas provocadas por el terrorismo independentista del país vasco, el terrorismo de grupos como el GAL, la revueltas y altercados promovidos en Cataluña por el independentismo Catalán, diversas crisis económicas de diferente calado, y en los últimos años una polarización de la sociedad derivada del ideario político como el existente antes de la guerra civil española, allá por 1936, entre otras cosas.
Parece mentira, que después de todo lo pasado, la sociedad en general, sus ciudadanos y políticos no hayamos aprendido nada, y volvamos a crear un caldo de cultivo perfecto para el inicio de peleas y enfrentamientos, las cuales podrían ir adquiriendo un carácter más amplio, más peligroso, que incluso pudiera derivar en la creación de nuevos grupos armados, terroristas igual que los ya sufridos, apoyados sobre un ideario nacionalista esta vez.
La democracia se sustenta en el voto del pueblo, y en gobiernos formados por mayorías obtenidas a partir de los votos expuestos por los ciudadanos en las urnas, sin embargo, quizás deberían prevalecer los valores, esas supuestas reglas morales, que de alguna forma
delimitan el bien del mal de igual forma para todos, a la hora de seleccionar la orientación del voto, con un análisis realista de un posible futuro común para todos los españoles, y no individualista basado en circunstancias propias influencias por un millar de motivos que nada tienen que ver con el programa político o la ideología que representa determinado candidato ó candidata.
De igual forma, los representantes públicos de esos votantes, es decir los señores políticos, deberían basarse en esos mismos valores, en el momento de tomar sus decisiones, en el momento de alcanzar acuerdos, y en el momento de planificar y plantear nuevas leyes o
modificar las existentes, siempre buscando el bien común mayoritario, o como ya dijimos al inicio, Todo vale?

La aplicación del No es No, o del Si es Si, es el resultado de la infantilización de los debates políticos y la vuelta a la edad de la inocencia, en donde el contigo no me llevo, justificaba cualquier acción en contra del adversario supuesto. Pues esto es lo que están haciendo los principales partidos de este país actualmente, aplicando el contigo no me llevo, hasta sus máximas consecuencias, produciendo cambios de opinión (como se denomina ahora a la mentira, o a la traición de las ideas) tan radicales, que son capaces de convertir a socialistas en comunistas y a nacionalistas en independentistas.
El que de alguna forma, exista la manera legal, de permitir que el futuro gobierno legisle favoreciendo de manera descarada, violenta, totalitaria y desangrante a unos pocos españoles, con mayor generosidad que a otros, debe ser el mal menor de las circunstancias que estamos viviendo, ya que en el fondo, el mensaje más terrorífico, es el que se esta enviando a la sociedad en general y a los menores en particular, un mensaje en el que se traslada de forma inequívoca, clara y concisa que efectivamente TODO VALE, para conseguir tus objetivos, el mensaje de PRIMERO YO, DESPUES YO Y AL FINAL YO, el cual unido al PARA QUE TU NO, o PARA TI NO, que es realmente el motivo que ha llevado al principal de los actuales acordantes
a permitir, autorizar y tragar con todas las exigencias de los pequeños acordantes, con tal de cumplir las dos ideas ya expuestas, PRIMERO YO y TU NO.
Los jóvenes que están asistiendo al retorcimiento de los principales valores, por supuestos personajes públicos que deben ser ejemplos de comportamiento y valores ante la sociedad
con sus comportamiento y toma de decisiones, están contemplando atónitos, como estos personajes, que supuestamente representan además la decisión del pueblo con respecto a la gobernabilidad del país en primer lugar, y representan a España ante instituciones públicas y
privadas internacionales de mucha, media y poca importancia, abandonan toda ética y moral, para, dejándose llevar por las más oscuras pasiones y pecados capitales, generar con sus hechos y acciones, una brecha social y un enfrentamiento ideológico como el que hace muchos años que no se veía en este país.
Tal es, el grado de alarmismo que cunde entre determinados sectores de la población, que algunos de nuestros más mayores ciudadanos miran con horror, la vuelta a tiempos pasados que ya habían olvidado y que muchos vivieron en su niñez, y sufrieron en su juventud, llevando
a hermanos, familiares y amigos a enfrentarse entre ellos, por las ideas perversas de otros, que los convencieron de que ellos eran los buenos y los otros los malos.
Cuando las ideas llevan a la confrontación entre padres, hermanos e hijos, cuando la defensa de las ideas produce dolor, cuando la radicalización de las posturas ideológicas maltrata al adversario y alejan cada vez más, en lugar de buscar puntos en común que produzcan conceso, armonía y convivencia, el resultado puede ser trágico, y producir grandes daños de los que podríamos tardar años en recuperarnos, como individuos, como pueblo, como sociedad y
como país.
Por ello, es necesario que todos los ciudadanos, representantes políticos, y españoles en general, dediquen unos minutos a analizar profundamente las consecuencias de los actos y acuerdos que se están exponiendo y que marcarán nuestro futuro a corto y medio plazo, que
analicen con detenimiento si efectivamente están de acuerdo con el TODO VALE, el PRIMERO YO y el PARA QUE TU NO.






